Recolonización de la tierra de Nefi

La batalla Lamanita

Mosiah 20:7–8

Un día, los lamanitas se acercan inesperadamente a la ciudad, listos para la batalla contra Limhi, quien ha sido advertido y que realiza preparativos.

Por tanto, hicieron avanzar sus ejércitos; sí, hasta el rey mismo marchó a la cabeza de su pueblo; y subieron a la tierra de Nefi para destruir al pueblo de Limhi. Ahora bien, Limhi los había descubierto desde la torre, sí, él descubrió todos sus preparativos para la guerra; por tanto, reunió a su pueblo y les puso una emboscada en los campos y en los bosques.

Mosiah 20:9–11

Se desata una batalla sangrienta.

Y aconteció que cuando llegaron los lamanitas, el pueblo de Limhi empezó a caer sobre ellos desde sus emboscadas, y comenzaron a matarlos. Y ocurrió que la batalla se hizo sumamente violenta, pues pelearon como los leones por su presa. Y sucedió que el pueblo de Limhi empezó a echar a los lamanitas delante de ellos, a pesar de que su número no era ni la mitad del de los lamanitas. Mas ellos luchaban por sus vidas, y por sus esposas, y por sus hijos; por lo tanto, se esforzaron y combatieron como dragones.

Mosiah 20:12–13

El pueblo de Limhi captura al Rey de los Lamanitas.

Y aconteció que hallaron entre el número de sus muertos al rey de los lamanitas; aunque no estaba muerto, pues había sido herido y abandonado en el campo de batalla, tan precipitada había sido la fuga de su pueblo. Y lo recogieron y le vendaron las heridas, y lo llevaron ante Limhi, y dijeron: He aquí el rey de los lamanitas; habiendo sido herido, cayó entre sus muertos, y lo abandonaron, y he aquí, lo hemos traído ante ti; y ahora matémoslo.

Mosiah 20:14–15

Limhi interroga al rey y pregunta cuál es la razón de su ataque. El rey dice que es venganza por el secuestro de sus hijas.

Pero les dijo Limhi:

“No lo mataréis, antes bien traedlo acá para que yo lo vea.” Y lo trajeron. Y le dijo Limhi:

“¿Por qué razón has venido a la guerra contra mi pueblo? He aquí, mi pueblo no ha violado el juramento que te hice; ¿por qué, pues, habríais de quebrantar vosotros el juramento que hicisteis a mi pueblo?” Y luego dijo el rey:

“He quebrantado mi juramento porque los de tu pueblo se llevaron a las hijas de mi pueblo; por tanto, en mi enojo hice que mi pueblo viniese a la guerra contra el tuyo.”

Mosiah 20:16

Limhi está confundido, ya que no sabe nada sobre ningún secuestro de niñas lamanita. Él comienza una investigación.

Ahora bien, Limhi nada había oído respecto de este asunto; por tanto, dijo:

Buscaré entre mi pueblo, y quien haya hecho tal cosa perecerá.

De manera que mandó hacer una pesquisa entre el pueblo.

Mosiah 20:17–22

Gedeón aconseja al rey que se suspenda la investigación, y plantea la hipótesis de que los sacerdotes de Noé, que todavía están fugitivos, son los responsables del secuestro.

Y cuando Gedeón, que era el capitán del rey, oyó estas cosas, fue al rey y le dijo:

Te ruego que te refrenes y no busques entre este pueblo, ni lo culpes de esto. ¿Pues no te acuerdas de los sacerdotes de tu padre, a quienes este pueblo trató de destruir? ¿Y no están ellos en el desierto? ¿Y no son ellos los que se han robado a las hijas de los lamanitas?

Y ahora bien, he aquí, declara al rey estas cosas, para que él las diga a su pueblo, y se pacifiquen con nosotros; porque he aquí, ya se están preparando para venir contra nosotros; y ves también que somos pocos. Y he aquí, vienen con sus numerosas huestes; y a menos que el rey los pacifique con nosotros, pereceremos.

¿Pues no se han cumplido las palabras de Abinadí que él profetizó contra nosotros? Y todo esto porque no quisimos oír las palabras del Señor, ni abandonar nuestras iniquidades. Y ahora pacifiquemos al rey, y sujetémonos al juramento que le hemos hecho, porque es mejor que estemos en el cautiverio que perder nuestras vidas; por tanto, demos fin al derramamiento de tanta sangre.

Mosiah 20:23

Limhi le cuenta al rey de los Lamanitas todo acerca de su padre, Noé, los acontecimientos asociados con su huida.

Y Limhi declaró al rey todas las cosas concernientes a su padre y a los sacerdotes que habían huido al desierto, a quienes atribuyó el rapto de sus hijas.

Mosiah 20:24

El rey cree a Limhi, y promete persuadir a su ejército para que dejen de luchar.

Y aconteció que el rey se pacificó con el pueblo de Limhi, y les dijo: Salgamos sin armas a encontrar a mi pueblo; y os aseguro con juramento, que los de mi pueblo no matarán al vuestro.

Mosiah 20:25–26

El rey, junto con Limhi, logra apaciguar al ejército y poner fin a la batalla.

Y aconteció que siguieron al rey, y salieron sin armas a encontrar a los lamanitas. Y sucedió que los encontraron; y el rey de los lamanitas se inclinó ante ellos, e intercedió a favor del pueblo de Limhi. Y cuando los lamanitas vieron a los del pueblo de Limhi, que venían sin armas, les tuvieron compasión y se pacificaron con ellos, y volvieron con su rey en paz a su propia tierra.