Por tanto, hizo que sus hijos se reunieran para dar a cada uno de ellos su encargo, separadamente, respecto de las cosas concernientes a la rectitud. Y tenemos una relación de sus mandamientos que les dio, según su propia historia.
Y aconteció que los hijos de Alma salieron entre el pueblo para declararle la palabra. Y el mismo Alma no pudo descansar, y también salió. Y no diremos más acerca de su predicación, sino que predicaron la palabra y la verdad de acuerdo con el espíritu de profecía y revelación; y predicaron según el santo orden de Dios, mediante el cual se les había llamado.