Zarahemla bajo el poder judicial

Los hijos de Mosíah y la Reunión de Alma

Alma 17:1, 27:16

Un día mientras viajaba, Alma se topa por casualidad con los hijos de Mosíah, quienes regresaban de sus viajes misioneros.

Y aconteció que mientras Alma iba viajando hacia el sur, de la tierra de Gedeón a la tierra de Manti, he aquí, para asombro suyo, encontró a los hijos de Mosíah que viajaban hacia la tierra de Zarahemla.


Y mientras Ammón viajaba por la tierra, sucedió que él y sus hermanos se encontraron con Alma en el lugar de que se ha hablado; y he aquí, fue un encuentro gozoso.

Alma 17:2–4, 28:8

Alma está encantado de verlos todavía firmes en la fe mientras recuerda sus experiencias pasadas con ellos.

Estos hijos de Mosíah estaban con Alma en la ocasión en que el ángel se le apareció por primera vez; por tanto, Alma se alegró muchísimo de ver a sus hermanos; y lo que aumentó más su gozo fue que aún eran sus hermanos en el Señor; sí, y se habían fortalecido en el conocimiento de la verdad; porque eran hombres de sano entendimiento, y habían escudriñado diligentemente las Escrituras para conocer la palabra de Dios.

Mas esto no es todo; se habían dedicado a mucha oración y ayuno; por tanto, tenían el espíritu de profecía y el espíritu de revelación, y cuando enseñaban, lo hacían con poder y autoridad de Dios.

Y habían estado enseñando la palabra de Dios entre los lamanitas por el espacio de catorce años, y habían logrado mucho éxito en traer a muchos al conocimiento de la verdad; sí, por el poder de sus palabras muchos fueron traídos ante el altar de Dios para invocar su nombre y confesar sus pecados ante él.


y este es el relato de Ammón y sus hermanos, sus jornadas en la tierra de Nefi, sus padecimientos en la tierra, sus congojas y sus aflicciones, su incomprensible gozo, y la acogida y seguridad de los hermanos en la tierra de Jersón. Y el Señor, el Redentor de todos los hombres, bendiga sus almas para siempre.

Alma 27:17–19

Todos se regocijan, especialmente Amón, quien cae al suelo, incapacitado por su gran alegría.

Y tan grande fue el gozo de Ammón que lo colmó; sí, se extasió en el gozo de su Dios, al grado de que se le agotaron las fuerzas; y cayó a tierra otra vez. ¿Y no fue este un gozo inmenso? He aquí, este es un gozo que nadie recibe sino el que verdaderamente se arrepiente y humildemente busca la felicidad. Y el gozo de Alma, al encontrar a sus hermanos, fue verdaderamente grande, como también el gozo de Aarón, de Omner y de Himni; mas he aquí que su gozo no sobrepujó a sus fuerzas.

Alma 27:20

Alma guía a los hijos de Mosíah de regreso a La ciudad de Zarahemla y los invita a su hogar.

Y sucedió, entonces, que Alma condujo a sus hermanos de regreso a la tierra de Zarahemla, aun hasta su propia casa.

Alma 27:20

Alma informa al juez principal que los misioneros han vuelto.

Y fueron y relataron al juez superior todo cuanto les había acontecido en la tierra de Nefi, entre sus hermanos los lamanitas.