Sí, el Espíritu así dice:
‘Arrepentíos todos vosotros, extremos de la tierra, porque el reino de los cielos está cerca; sí, el Hijo de Dios viene en su gloria, en su fuerza, majestad, poder y dominio.’
Sí, amados hermanos míos, os digo que el Espíritu dice:
He aquí la gloria del Rey de toda la tierra; y también el Rey del cielo brillará muy pronto entre todos los hijos de los hombres.
Y me dice también el Espíritu, sí, me clama con voz potente, diciendo: Ve y di a los de este pueblo:
Arrepentíos, porque a menos que os arrepintáis, de ningún modo podréis heredar el reino de los cielos.
Y además, os digo que el Espíritu declara: He aquí, el hacha está puesta a la raíz del árbol; por lo tanto, todo árbol que no produzca buen fruto, será talado y echado al fuego; sí, un fuego que no puede ser consumido, un fuego inextinguible. He aquí, y tened presente, el Santo lo ha dicho.