El sermón de Alma a la Iglesia en Zarahemla

La necesidad de arrepentimiento

Alma 5:50

Los confines de la tierra son llamados al arrepentimiento.

Sí, el Espíritu así dice:

‘Arrepentíos todos vosotros, extremos de la tierra, porque el reino de los cielos está cerca; sí, el Hijo de Dios viene en su gloria, en su fuerza, majestad, poder y dominio.’

Alma 5:50

El reino de los cielos pronto resplandecerá entre todos.

Sí, amados hermanos míos, os digo que el Espíritu dice:

He aquí la gloria del Rey de toda la tierra; y también el Rey del cielo brillará muy pronto entre todos los hijos de los hombres.

Alma 5:51

El espíritu mandó a Alma a predicar el arrepentimiento.

Y me dice también el Espíritu, sí, me clama con voz potente, diciendo: Ve y di a los de este pueblo:

Arrepentíos, porque a menos que os arrepintáis, de ningún modo podréis heredar el reino de los cielos.

Alma 5:52

El Señor dice que todos aquellos que no produzcan buen fruto serán destruidos.

Y además, os digo que el Espíritu declara: He aquí, el hacha está puesta a la raíz del árbol; por lo tanto, todo árbol que no produzca buen fruto, será talado y echado al fuego; sí, un fuego que no puede ser consumido, un fuego inextinguible. He aquí, y tened presente, el Santo lo ha dicho.