Las enseñanzas de Alma a los zoramitas

Culto privado

Alma 33:1

Al oír las palabras de Alma, el pueblo desea saber cómo implementar las enseñanzas de Alma acerca de la creencia, la fe y la obtención del fruto.

Y después que Alma hubo hablado estas palabras, le mandaron preguntar si habían de creer en un Dios para obtener este fruto del cual había hablado, o cómo debían sembrar la semilla, o sea, la palabra a que se había referido, la cual él dijo que debía sembrarse en sus corazones, o de qué manera debían empezar a ejercitar su fe.

Alma 33:2

Alma responde diciéndoles que si creen que la adoración solo puede tener lugar en una sinagoga, entonces han malinterpretado las escrituras.

Y Alma les dijo:

He aquí, habéis dicho que no podéis adorar a vuestro Dios porque sois echados de vuestras sinagogas. Mas he aquí, os digo que si suponéis que no podéis adorar a Dios, os equivocáis gravemente, y debéis escudriñar las Escrituras; si suponéis que esto es lo que os han enseñado, es que no las entendéis.

Alma 33:3–12

Alma les recuerda las palabras de Zenos, quien enseñó que Dios es misericordioso con aquellos que participan en la adoración privada.

¿No recordáis haber leído lo que Zenós, el profeta de la antigüedad, ha dicho concerniente a la oración o adoración? Porque dijo: