Las Enseñanzas que Amulek dio a los zoramitas

Un gran y postrer sacrificio

Alma 34:9

El hombre caído estaría condenado a perecer a menos que se hiciera una expiación.

Porque es necesario que se realice una expiación; pues según el gran plan del Dios Eterno, debe efectuarse una expiación, o de lo contrario, todo el género humano inevitablemente debe perecer; sí, todos se han endurecido; sí, todos han caído y están perdidos, y, de no ser por la expiación que es necesario que se haga, deben perecer.

Alma 34:10

Se requiere un gran y último sacrificio infinito y eterno.

Porque es preciso que haya un gran y postrer sacrificio; sí, no un sacrificio de hombre, ni de bestia, ni de ningún género de ave; pues no será un sacrificio humano, sino debe ser un sacrificio infinito y eterno.

Alma 34:11

El sacrificio de un hombre no puede expiar los pecados de otro.

Y no hay hombre alguno que sacrifique su propia sangre, la cual expíe los pecados de otro. Y si un hombre mata, he aquí, ¿tomará nuestra ley, que es justa, la vida de su hermano? Os digo que no.

Alma 34:12

Los hombres son responsables de sus propios pecados, por lo tanto, nada menos que una expiación infinita puede expiar los pecados del mundo.

Sino que la ley exige la vida de aquel que ha cometido homicidio; por tanto, no hay nada, a no ser una expiación infinita, que responda por los pecados del mundo.

Alma 34:13

Un gran y último sacrificio cumplirá la ley de Moisés y marcará el fin del sacrificio de sangre.

De modo que es menester que haya un gran y postrer sacrificio; y entonces se pondrá, o será preciso que se ponga, fin al derramamiento de sangre; entonces quedará cumplida la ley de Moisés; sí, será totalmente cumplida, sin faltar ni una jota ni una tilde, y nada se habrá perdido.

Alma 34:14

Toda la ley de Moisés apunta hacia el infinito y eterno gran y último sacrificio del Hijo de Dios.

Y he aquí, este es el significado entero de la ley, pues todo ápice señala a ese gran y postrer sacrificio; y ese gran y postrer sacrificio será el Hijo de Dios, sí, infinito y eterno.

Alma 34:15

La intención de este último sacrificio es traer salvación a los creyentes haciendo que la misericordia supere a la justicia, y permitir que la fe lleve al arrepentimiento.

Y así él trae la salvación a cuantos crean en su nombre; ya que es el propósito de este último sacrificio poner en efecto las entrañas de misericordia, que sobrepujan a la justicia y proveen a los hombres la manera de tener fe para arrepentimiento.

Alma 34:16

Solo la fe hacia el arrepentimiento otorga acceso al tipo de misericordia que satisface la justicia.

Y así la misericordia satisface las exigencias de la justicia, y ciñe a los hombres con brazos de seguridad; mientras que aquel que no ejerce la fe para arrepentimiento queda expuesto a las exigencias de toda la ley de la justicia; por lo tanto, únicamente para aquel que tiene fe para arrepentimiento se realizará el gran y eterno plan de la redención.