Mas cuando aquellos que querían que él fuese su gobernador vieron que había sido condenado a muerte, se enojaron; y he aquí, enviaron a un tal Kishkumen al asiento judicial de Pahorán, el cual asesinó a Pahorán mientras ocupaba el asiento judicial. Y los siervos de Pahorán lo persiguieron; pero he aquí, fue tan rápida la fuga de Kishkumen, que nadie pudo alcanzarlo.
Y volvió a aquellos que lo habían enviado, y todos hicieron pacto, jurando por su eterno Hacedor, que no dirían a nadie que Kishkumen había asesinado a Pahorán. Por lo tanto, Kishkumen no fue reconocido entre el pueblo de Nefi, porque se hallaba disfrazado en la ocasión en que asesinó a Pahorán. Y Kishkumen y los de su banda, que habían hecho pacto con él, se mezclaron entre el pueblo de tal manera que no pudieron descubrirlos a todos; pero a cuantos hallaron, los condenaron a muerte.
Y he aquí, de acuerdo con la voz del pueblo, nombraron a Pacumeni para que fuera juez superior y gobernador del pueblo, para regir en lugar de su hermano Pahorán; y fue según su derecho. Y todo esto ocurrió en el año cuarenta del gobierno de los jueces; y llegó a su fin.