Las labores misionales de Aarón

El rechazo de Aarón entre los amalecitas en Jerusalén

Alma 21:1–2

Aarón emprende su viaje a una ciudad Lamanita llamada Jerusalén, donde los dos principales grupos culturales son los Amalekitas y los Amulonitas.

Ahora bien, cuando Ammón y sus hermanos se separaron en las fronteras de la tierra de los lamanitas, he aquí que Aarón emprendió su viaje a la tierra que los lamanitas llamaban Jerusalén, nombre dado en memoria del país natal de sus padres; y se encontraba allá, en las fronteras de Mormón. Y los lamanitas, los amalekitas y el pueblo de Amulón habían edificado una gran ciudad que se llamaba Jerusalén.

Alma 21:3

Los Amalekitas y los Amulonitas están entre las personas más endurecidas de corazón.

Ahora bien, los lamanitas eran de por sí bastante obstinados, mas los amalekitas y los amulonitas lo eran aún más; por tanto, hicieron endurecer el corazón de los lamanitas para que aumentaran en la maldad y en sus abominaciones.

Alma 21:4

Aarón empieza a predicar en las sinagogas de los Amalekitas.

Y sucedió que Aarón llegó a la ciudad de Jerusalén, y primero empezó a predicar a los amalekitas. Y comenzó a predicarles en sus sinagogas, pues habían edificado sinagogas según la orden de los nehores; porque muchos de los amalekitas y de los amulonitas pertenecían a la orden de los nehores.

Alma 21:5–6

Un Amalekí se levanta y desafía la autoridad de Aarón.

Por tanto, al entrar Aarón en una de sus sinagogas para predicar a la gente, y mientras les estaba hablando, he aquí, se levantó un amalekita y empezó a contender con él, diciendo:

¿Qué es eso que has testificado?
¿Has visto tú a un ángel?
¿Por qué a nosotros no se nos aparecen ángeles?
He aquí, ¿no es esta gente tan buena como la tuya?
También dices que a menos que nos arrepintamos, pereceremos.

¿Cómo es que sabes tú el pensamiento e intención de nuestros corazones?
¿Cómo sabes que tenemos de qué arrepentirnos?
¿Cómo sabes que no somos un pueblo justo?
He aquí, hemos edificado santuarios, y nos reunimos para adorar a Dios.

Creemos por cierto que Dios salvará a todos los hombres.

Alma 21:7

Aarón pregunta si él cree que el Hijo de Dios salvará a la humanidad.

Entonces le dijo Aarón:

¿Crees que el Hijo de Dios vendrá para redimir al género humano de sus pecados?

Alma 21:8

El Amalekí niega la profecía y desecha las revelaciones del pasado como meras tradiciones tontas.

Y le dijo el hombre:

No creemos que sepas tal cosa.

No creemos en estas insensatas tradiciones.
No creemos que tú sepas de cosas futuras,
ni tampoco creemos que tus padres ni nuestros padres supieron concerniente a las cosas que hablaron,
de lo que está por venir.

Alma 21:9

Aarón abre las escrituras y se refiere a los escritos sobre la venida de Cristo.

Y Aarón empezó a explicarles las Escrituras concernientes a la venida de Cristo y también la resurrección de los muertos; y que no habría redención para la humanidad, salvo que fuese por la muerte y padecimientos de Cristo, y la expiación de su sangre.

Alma 21:10

Al explicar las escrituras, los Amalekitas comienzan a burlarse de él y lo echan fuera de la ciudad.

Y aconteció que al empezar a explicarles estas cosas, se enojaron con él y empezaron a hacerle burla; y no quisieron escuchar las palabras que hablaba.

Alma 21:11

Aarón encuentra su camino a un pueblo llamado Ani-Anti, donde se encuentra con sus amigos Muloki y Ammón.

Por tanto, cuando vio que no querían oír sus palabras, salió de la sinagoga y llegó a una aldea que se llamaba Ani-Anti, y allí encontró a Muloki, predicándoles la palabra; y también a Amma y sus hermanos. Y contendieron con muchos sobre la palabra.