Amalickíah y sus seguidores

Comienza la Campaña de la Guerra de Amalickíah

Alma 48:1

Como rey de los lamanitas, Amalickíah inicia una campaña contra los nefitas; envía mensajeros entre su pueblo lamanita para hablar públicamente en contra de los nefitas.

Y aconteció que en cuanto hubo logrado Amalickíah el reino, empezó a incitar el corazón de los lamanitas contra el pueblo de Nefi; sí, nombró algunos hombres para que desde sus torres hablaran a los lamanitas en contra de los nefitas.

Alma 48:2–4

La campaña es exitosa, y los lamanitas desarrollan una actitud cada vez más hostil hacia los nefitas, y Amalickíah reúne un enorme ejército, decidido a conquistar y esclavizar a los nefitas.

Y así incitó sus corazones en contra de los nefitas, a tal grado que para fines del año decimonoveno del gobierno de los jueces, habiendo realizado sus designios hasta este punto, sí, habiendo sido nombrado rey de los lamanitas, también quiso reinar sobre toda la tierra, sí, sobre todos los que se hallaban en esa tierra, nefitas así como lamanitas. Había, por tanto, logrado su propósito, pues había endurecido el corazón de los lamanitas y cegado sus mentes, y los había incitado a la ira, a tal grado que había reunido una hueste numerosa para ir a la batalla en contra de los nefitas. Porque estaba resuelto, debido al crecido número de los de su pueblo, a subyugar a los nefitas y reducirlos al cautiverio.

Alma 48:5

Amalickíah nombra a los zoramitas como capitanes principales de su ejército—los zoramitas, siendo ex nephitas, conocían bien las estrategias y debilidades de los nephitas.

De modo que nombró capitanes en jefe de entre los zoramitas, por estar estos más familiarizados con la fuerza de los nefitas, y sus sitios de refugio, y los puntos más vulnerables de sus ciudades; por tanto, los puso por capitanes en jefe sobre sus ejércitos.

Alma 48:6

Amalickíah lidera a sus tropas en una gran marcha hacia La ciudad de Zarahemla.

Y sucedió que levantaron su campo y se dirigieron hacia la tierra de Zarahemla por el desierto.