Y cuando Ammón vio que había hecho según su voluntad con el anciano rey, le dijo:
Si concedes que mis hermanos sean sacados de la prisión, y también que Lamoni retenga su reino, y que ya no estés enojado con él, sino que le permitas obrar según sus propios deseos en cualquier cosa que él considere, entonces te perdonaré la vida; de otro modo, te derribaré a tierra.
Y cuando Ammón hubo dicho estas palabras, empezó el rey a alegrarse a causa de su vida.