Sí, tenemos razón de alabarlo para siempre, porque es el Más Alto Dios, y ha soltado a nuestros hermanos de las cadenas del infierno. Sí, se hallaban rodeados de eternas tinieblas y destrucción; mas he aquí, él los ha traído a su luz eterna; sí, a eterna salvación; y los circunda la incomparable munificencia de su amor; sí, y hemos sido instrumentos en sus manos para realizar esta grande y maravillosa obra.