¿No os acordáis, hermanos míos, que dijimos a nuestros hermanos en la tierra de Zarahemla que subíamos a la tierra de Nefi para predicar a nuestros hermanos los lamanitas, y que se burlaron de nosotros? Pues nos dijeron:
¿Suponéis que podéis traer a los lamanitas al conocimiento de la verdad? ¿Suponéis que podéis convencer a los lamanitas de la incorrección de las tradiciones de sus padres, cuando son un pueblo tan obstinado, cuyo corazón se deleita en el derramamiento de sangre; cuyos días los han pasado en la más vil iniquidad; cuyas sendas han sido las sendas del transgresor desde el principio?
Recordaréis, hermanos míos, que así se expresaron.