Ahora bien, cuando Ammón y sus hermanos, y todos los que lo habían acompañado, vieron los preparativos de los lamanitas para destruir a sus hermanos, se dirigieron a la tierra de Midián, donde Ammón encontró a todos sus hermanos; y de allí fueron a la tierra de Ismael a fin de reunirse en consejo con Lamoni y también con su hermano Anti-Nefi-Lehi acerca de lo que debían hacer para defenderse de los lamanitas. Y no hubo uno solo de los que se habían convertido al Señor que quisiera tomar las armas contra sus hermanos; ni siquiera preparativos de guerra quisieron hacer; sí, y también su rey les mandó que no lo hicieran.
Y estas son las palabras que dirigió al pueblo concerniente al asunto: [quote]4becc780cd918
Y aconteció que cuando el rey hubo dado fin a estas palabras, estando reunido todo el pueblo, tomaron ellos sus espadas y todas las armas que se usaban para derramar sangre humana, y las enterraron profundamente en la tierra.
E hicieron esto porque, a su modo de ver, era un testimonio a Dios, y también a los hombres, de que nunca más volverían a usar armas para derramar sangre humana; y esto hicieron, prometiendo y haciendo convenio con Dios de que antes que derramar la sangre de sus hermanos, ellos darían sus propias vidas; y antes que privar a un hermano, ellos le darían; y antes que pasar sus días en la ociosidad, trabajarían asiduamente con sus manos.
Y así vemos que cuando estos lamanitas llegaron a conocer la verdad y a creer en ella, se mantuvieron firmes, y prefirieron padecer hasta la muerte antes que pecar; y así vemos que enterraron sus armas de paz, o sea, enterraron sus armas de guerra en bien de la paz.