Y además, había otra iglesia que negaba al Cristo; y estos perseguían a los de la verdadera iglesia de Cristo por su humildad y creencia en Cristo, y los despreciaban por causa de los muchos milagros que se efectuaban entre ellos. Por tanto, ejercían poder y autoridad sobre los discípulos de Jesús que permanecieron con ellos, y los echaban en prisiones; pero por el poder de la palabra de Dios, que estaba en ellos, [i]3459[/i] las prisiones se partían en dos, y salían ellos haciendo grandes milagros entre el pueblo.