Toda la tierra descansa y está en paz;
_los hombres prorrumpen en cantos.
Sí, los abetos se regocijan por causa de ti,
_y también los cedros del Líbano, diciendo:
_Desde que tú caíste, no ha subido cortador contra nosotros.
El infierno abajo se conmueve para recibirte a tu llegada;
_te ha despertado a los muertos, sí, a todos los príncipes de la tierra;
_a todos los reyes de las naciones ha levantado de sus tronos.
Todos estos darán voces y te dirán:
_¿También tú te debilitaste como nosotros?
_¿Como nosotros has llegado a ser?
Tu pompa descendió al sepulcro;
_ya no se oye sonido de tus liras;
_gusanos son tu lecho, y gusanos te cubren.