Todos los reyes de las naciones, sí, todos yacen en gloria, cada uno en su propia casa;
_mas tú echado eres de tu sepulcro como rama abominable,
_como residuo de aquellos que fueron muertos, atravesados por la espada,
_que descienden a las piedras del abismo;
_como cadáver hollado bajo los pies.
No serás sepultado junto con ellos,
_porque has desolado tu tierra y has hecho perecer a tu pueblo;
_la posteridad de los malhechores para siempre no será reconocida.