Nefi cita a Isaías

Fallecimiento de los líderes de Jerusalén y de Judá.

2 Nephi 13:1–5

Los líderes del gobierno, militares, educativos y religiosos de Jerusalén y Judá caerán, y la nación caerá bajo un reinado despótico en manos de jóvenes títeres.

Porque he aquí que el Señor,
el Señor de los Ejércitos,
quita de Jerusalén y de Judá el apoyo y el sostén;
todo sustento de pan,
y todo socorro de agua;
el valiente y el hombre de guerra,
el juez y el profeta,
el prudente y el anciano;

el capitán de cincuenta,
y el hombre respetable,
y el consejero,
y el artífice diestro,
y el hábil orador.

Y niños les pondré por príncipes,
y niños pequeños serán sus gobernantes.

Y el pueblo se hará violencia unos a otros,
y cada cual contra su prójimo.
El niño se portará altivamente con el anciano,
y el villano contra el noble.

2 Nephi 13:6–7

La gente se esforzará frenéticamente en nombrar líderes, pero en vano.

Cuando el hombre tomare a su hermano,
de la familia de su padre,
y le dijere:

“Tú tienes manto,
sé tú nuestro gobernante,
y no sea esta ruina bajo tu mano,”

este jurará en aquel día, diciendo:

“No seré el sanador,
pues en mi casa no hay ni pan ni qué vestir;
no me hagáis gobernante del pueblo.”

2 Nephi 13:8–12

La corrupción de Jerusalén y Judá acarreará la perdición para los malvados; pero los justos no deben temer.

Pues arruinada está Jerusalén, y Judá caída;
porque sus lenguas y sus obras han sido contra el Señor
para provocar los ojos de su gloria.

La apariencia de sus rostros testifica en contra de ellos,
y publica que su pecado es como el de Sodoma,
y no lo pueden ocultar. ¡Ay de sus almas!,
porque se han recompensado maldad para sí mismos.

Decid a los justos que a ellos les irá bien,
porque comerán del fruto de sus obras. ¡Ay de los impíos!,
porque perecerán;
pues el pago de sus manos vendrá sobre ellos.

Los opresores de mi pueblo son niños,
y mujeres lo gobiernan. ¡Oh pueblo mío,
los que te guían te hacen errar,
y pervierten el curso de tus sendas!

2 Nephi 13:13–15

Dios juzgará y reprenderá a los malvados.

El Señor se levanta para litigar,
se pone en pie para juzgar al pueblo.

Vendrá el Señor a juicio contra los ancianos de su pueblo
y contra sus príncipes;
porque habéis devorado la viña
y el despojo del pobre en vuestras casas.

¿Qué pretendéis?
Majáis a mi pueblo,
y moléis las caras de los pobres,
dice el Señor Dios de los Ejércitos.