Pues arruinada está Jerusalén, y Judá caída;
_porque sus lenguas y sus obras han sido contra el Señor
_para provocar los ojos de su gloria.
La apariencia de sus rostros testifica en contra de ellos,
_y publica que su pecado es como el de Sodoma,
_y no lo pueden ocultar. ¡Ay de sus almas!,
_porque se han recompensado maldad para sí mismos.
Decid a los justos que a ellos les irá bien,
_porque comerán del fruto de sus obras. ¡Ay de los impíos!,
_porque perecerán;
_pues el pago de sus manos vendrá sobre ellos.
Los opresores de mi pueblo son niños,
_y mujeres lo gobiernan. ¡Oh pueblo mío,
_los que te guían te hacen errar,
_y pervierten el curso de tus sendas!