¡Oh afligida, azotada por la tempestad, y sin hallar consuelo!
He aquí que yo cimentaré tus piedras con bellos colores,
_y con zafiros echaré tus cimientos.
Tus ventanas haré de ágatas,
_y tus puertas de carbúnculos,
_y todos tus recintos haré de piedras deleitables.
Y todos tus hijos serán instruidos por el Señor;
_y grande será la paz de tus hijos.