Por tanto, siempre debéis orar al Padre en mi nombre; y cualquier cosa que pidáis al Padre en mi nombre, si es justa, creyendo que recibiréis, he aquí, os será concedida. Orad al Padre en vuestras familias, [i]1901[/i] siempre en mi nombre, para que sean bendecidos vuestras esposas y vuestros hijos.