Reconcíliate cuanto antes con tu adversario, mientras te encuentres en el camino con él, no sea que en cualquier momento te prenda, y seas echado en la cárcel. En verdad, en verdad te digo que de ningún modo saldrás de allí hasta que hayas pagado el último senine. Y mientras te halles en la prisión, ¿podrás pagar aun siquiera un senine? De cierto, de cierto te digo que no.