Y sucedió que por la mañana, cuando la multitud se hallaba reunida, ... y aconteció que [ los discípulos que Jesús había escogido] avanzaron y se colocaron en medio de la multitud.
Y he aquí, tan grande era la multitud, que hicieron que se dividiese en doce grupos. Y los doce instruyeron a la multitud; y he aquí, hicieron que la multitud se arrodillase en el suelo y orase al Padre en el nombre de Jesús. Y los discípulos oraron también al Padre en el nombre de Jesús.
Y aconteció que se levantaron y ministraron al pueblo. Y cuando hubieron ministrado las mismas palabras que Jesús había hablado, sin variar en nada las palabras que Jesús había hablado, he aquí, se arrodillaron de nuevo y oraron al Padre en el nombre de Jesús. Y oraron por lo que más deseaban; y su deseo era que les fuese dado el Espíritu Santo.
Y cuando hubieron orado de este modo, descendieron a la orilla del agua, y los siguió la multitud. Y sucedió que Nefi entró en el agua, y fue bautizado.
Y salió del agua y empezó a bautizar; y bautizó a todos aquellos a quienes Jesús había escogido;
y aconteció que cuando todos fueron bautizados, y hubieron salido del agua, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, y fueron llenos del Espíritu Santo y de fuego.
Y he aquí, fueron envueltos cual si fuera por fuego; y descendió del cielo, y la multitud lo vio y dio testimonio; y descendieron ángeles del cielo, y les ministraron.