Y percibí una barra de hierro que se extendía por la orilla del río y conducía al árbol donde yo estaba. Y vi también un sendero estrecho y angosto que corría a un lado de la barra de hierro hasta el árbol, al lado del cual me hallaba; y también pasaba por donde brotaba el manantial hasta un campo grande y espacioso a semejanza de un mundo. Y vi innumerables concursos de gentes, muchas de las cuales se estaban apremiando a fin de llegar al sendero que conducía al árbol al lado del cual me hallaba. Y aconteció que se adelantaron y emprendieron la marcha por el sendero que conducía al árbol.