He aquí, os hablo como si hablara de entre los muertos; [i]3581[/i] porque sé que tendréis mis palabras. No me condenéis por mi imperfección, ni a mi padre por causa de su imperfección, ni a los que han escrito antes de él; más bien, dad gracias a Dios que os ha manifestado nuestras imperfecciones, para que aprendáis a ser más sabios de lo que nosotros lo hemos sido.