Y el Señor mandó al hermano de Jared que descendiera del monte, [i]3488[/i] de la presencia del Señor, y escribiera las cosas que había visto; y fue prohibido que se dieran a los hijos de los hombres, sino hasta después que él fuese levantado sobre la cruz; y por esta causa las guardó el rey Mosíah, para que no llegasen al mundo sino hasta después que Cristo se manifestara a su pueblo. Y después que Cristo verdaderamente se hubo manifestado a su pueblo, él mandó que se dieran a conocer. Y ahora bien, después de esto, todos han degenerado en la incredulidad; y no queda nadie sino los lamanitas, y estos han desechado el evangelio de Cristo; por tanto, se me manda que las oculte otra vez en la tierra.