Y ahora bien, hermanos míos, he aquí que os he hablado según el Espíritu me ha constreñido; por tanto, sé que ciertamente se han de verificar.
Y las cosas que se escribirán, procedentes del libro, serán de gran valor para los hijos de los hombres, y particularmente para nuestra posteridad, que es un resto de la casa de Israel.
Porque sucederá en aquel día que las iglesias que se hayan establecido, mas no para el Señor, dirán la una a la otra:
¡He aquí que yo, yo soy la del Señor!;
y dirán las demás:
¡Yo, yo soy la del Señor!
Y así hablarán todos los que hayan establecido iglesias, mas no para el Señor; y contenderán una con otra; y sus sacerdotes disputarán entre sí, y enseñarán con su conocimiento, y negarán al Espíritu Santo, el cual inspira a hablar.
Y niegan el poder de Dios, el Santo de Israel, y dicen al pueblo: Escuchadnos y oíd nuestro precepto; pues he aquí, hoy no hay Dios, porque el Señor y Redentor ha acabado su obra y ha dado su poder a los hombres; he aquí, escuchad mi precepto: Si dijeren que hay un milagro hecho por la mano del Señor, no lo creáis, pues hoy ya no es un Dios de milagros; ya ha terminado su obra.
Sí, y habrá muchos que dirán:
Comed, bebed y divertíos,
porque mañana moriremos;
y nos irá bien.
Y también habrá muchos que dirán:
Comed, bebed y divertíos;
no obstante, temed a Dios,
pues él justificará la comisión de unos cuantos pecados;
sí, mentid un poco,
aprovechaos de alguno por causa de sus palabras,
tended trampa a vuestro prójimo;
en esto no hay mal;
y haced todas estas cosas,
porque mañana moriremos;Y si es que somos culpables,
Dios nos dará algunos azotes,
y al fin nos salvaremos en el reino de Dios.
Sí, y habrá muchos que de esta manera enseñarán falsas, vanas e insensatas doctrinas; y se engreirán en sus corazones, y tratarán afanosamente de ocultar sus designios del Señor, y sus obras se harán en las tinieblas. Y la sangre de los santos clamará desde el suelo contra ellos.
Sí, todos se han salido de la senda; se han corrompido. A causa del orgullo, y a causa de falsos maestros y falsa doctrina, sus iglesias se han corrompido y se ensalzan; se han infatuado a causa de su orgullo. Roban a los pobres por motivo de sus bellos santuarios; roban a los pobres por razón de sus ricas vestiduras; y persiguen a los mansos y a los pobres de corazón, porque se han engreído con su orgullo. Llevan erguida la cerviz, y enhiesta la cabeza; sí, y por motivo del orgullo, de la iniquidad, de abominaciones y fornicaciones, todos se han extraviado, salvo unos pocos que son los humildes discípulos de Cristo; sin embargo, son guiados de tal manera que a menudo yerran porque son enseñados por los preceptos de los hombres.
¡Oh los sabios, los instruidos y los ricos que se inflan con el orgullo de sus corazones, y todos aquellos que predican falsas doctrinas, y todos aquellos que cometen fornicaciones y pervierten la vía correcta del Señor! ¡Ay, ay, ay de ellos, dice el Señor Dios Todopoderoso, porque serán arrojados al infierno!
¡Ay de aquellos que repudian al justo por una pequeñez y vilipendian lo que es bueno, y dicen que no vale nada! Porque llegará el día en que el Señor Dios visitará súbitamente a los habitantes de la tierra; y el día en que hayan llegado al colmo sus iniquidades, perecerán.
Mas he aquí, si los habitantes de la tierra se arrepienten de sus iniquidades y abominaciones, no serán destruidos, dice el Señor de los Ejércitos. Mas he aquí, esa grande y abominable iglesia, la ramera de toda la tierra, tendrá que desplomarse, y grande será su caída.