Porque sucederá en aquel día que las iglesias que se hayan establecido, mas no para el Señor, dirán la una a la otra:
¡He aquí que yo, yo soy la del Señor!;
y dirán las demás:
¡Yo, yo soy la del Señor!
Y así hablarán todos los que hayan establecido iglesias, mas no para el Señor; y contenderán una con otra; y sus sacerdotes disputarán entre sí, y enseñarán con su conocimiento, y negarán al Espíritu Santo, el cual inspira a hablar.