Las profecías y las enseñanzas de Nefi

La Ley de Moisés y la ley de Cristo

2 Nephi 25:24–27

Los nefitas guardan la ley de Moisés, ya que les conduce hacia Cristo.

y a pesar de que creemos en Cristo, observamos la ley de Moisés, y esperamos anhelosamente y con firmeza en Cristo, hasta que la ley sea cumplida. Pues para este fin se dio la ley; por tanto, para nosotros la ley ha muerto, y somos vivificados en Cristo a causa de nuestra fe; guardamos, empero, la ley, a causa de los mandamientos.

Y hablamos de Cristo,
nos regocijamos en Cristo,
predicamos de Cristo,
profetizamos de Cristo
y escribimos según nuestras profecías,
para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados.

Por lo tanto, hablamos concerniente a la ley para que nuestros hijos sepan que la ley ya no rige; y, entendiendo que la ley ya no rige, miren ellos adelante hacia aquella vida que está en Cristo, y sepan con qué fin fue dada la ley. Y para que, después de cumplirse la ley en Cristo, no endurezcan contra él sus corazones, cuando la ley tenga que ser abrogada.

2 Nephi 25:28–30

Nefi enseña el camino correcto—la ley de Moisés debe guardarse hasta que Cristo venga para cumplirla.

Y ahora bien, he aquí, pueblo mío, sois gente dura de cerviz; por tanto, os he hablado claramente, para que no podáis malentender. Y las palabras que he hablado quedarán como un testimonio contra vosotros; pues bastan para enseñar a cualquier hombre la vía correcta; porque la vía correcta consiste en creer en Cristo y no negarlo; porque al negarlo, también negáis a los profetas y la ley.

Y ahora bien, he aquí, os digo que la vía correcta es creer en Cristo y no negarlo; y Cristo es el Santo de Israel; por tanto, debéis inclinaros ante él y adorarlo con todo vuestro poder, mente y fuerza, y con toda vuestra alma; y si hacéis esto, de ninguna manera seréis desechados. Y hasta donde fuere necesario, debéis observar las prácticas y las ordenanzas de Dios hasta que sea cumplida la ley que fue dada a Moisés.