Jacob 6:3–4

¡Y cuán benditos los que hayan trabajado diligentemente en su viña!
¡Y cuán malditos los que sean echados a su propio lugar!

Y el mundo será quemado con fuego.

¡Y cuán misericordioso es nuestro Dios para con nosotros!,
porque él se acuerda de la casa de Israel, de las raíces así como de las ramas;
y les extiende sus manos todo el día;
y son una gente obstinada y contenciosa;
pero cuantos no endurezcan sus corazones serán salvos en el reino de Dios.

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