Y el Señor de la viña hizo que se cavara alrededor, y se podara y se nutriera, y dijo a su siervo:
Me aflige que tenga que perder este árbol; por tanto, para que tal vez pueda yo preservar sus raíces a fin de que no perezcan y pueda yo preservarlas para mí, he hecho esto.
Por tanto, ve; cuida el árbol y nútrelo, según mis palabras. Y estos yo pondré en la parte más baja de mi viña, donde bien me parezca, esto no te incumbe; y lo hago a fin de preservar para mí las ramas naturales del árbol; y también con objeto de guardar para mí su fruto para la estación; porque me aflige que tenga que perder este árbol y su fruto.