Sin embargo, a pesar de la gran bondad del Señor al mostrarme sus grandes y maravillosas obras,
_mi corazón exclama:
¡Oh, miserable hombre que soy!
Sí, mi corazón se entristece a causa de mi carne.
_Mi alma se aflige a causa de mis iniquidades.
Me veo circundado a causa de las tentaciones y pecados que tan fácilmente me asedian.
Y cuando deseo regocijarme,
_mi corazón gime a causa de mis pecados;
_no obstante, sé en quién he confiado.