Y esto que es mortal se vestirá de inmortalidad, y esta corrupción se vestirá de incorrupción, y todos serán llevados a comparecer ante el tribunal de Dios, para ser juzgados por él según sus obras, ya fueren buenas o malas; si fueren buenas, a la resurrección de una vida sin fin y felicidad, y si fueren malas, a la resurrección de una condenación sin fin, pues son entregados al diablo que los ha sujetado, lo cual es la condenación;