Zarahemla bajo el poder judicial

Inmigración Amonita

Alma 27:21

Ammon y los misioneros tienen un grupo considerable de conversos que desean emigrar a Zarahemla para escapar de la persecución, por lo que el juez principal convoca un referéndum para obtener la opinión pública de los nefitas sobre qué se debe hacer con ellos.

Y aconteció que el juez superior envió una proclamación por todo el país, en la que deseaba saber la voz del pueblo respecto a la admisión de sus hermanos, que eran el pueblo de Anti-Nefi-Lehi.

Alma 27:22–24

El público declara que la ciudad de Jershon en el este será designada para los conversos, y acuerda proporcionar protección militar para ellos, ya que los conversos habían convenido en no luchar más.

Y sucedió que vino la voz del pueblo diciendo: He aquí, cederemos la tierra de Jersón, que se halla al este junto al mar, y colinda con la tierra de Abundancia, y queda al sur de la tierra de Abundancia; y esta tierra de Jersón es la que daremos a nuestros hermanos por herencia. Y he aquí, colocaremos a nuestros ejércitos entre la tierra de Jersón y la tierra de Nefi para proteger a nuestros hermanos en la tierra de Jersón; y hacemos esto por nuestros hermanos a causa de su temor a empuñar las armas en contra de sus hermanos, no sea que cometan pecado; y este gran temor suyo provino a causa del profundo arrepentimiento habido en ellos por motivo de sus muchos asesinatos y su terrible iniquidad. Y he aquí, haremos esto por nuestros hermanos, para que hereden la tierra de Jersón; y los protegeremos de sus enemigos con nuestros ejércitos, con la condición de que nos den una parte de sus bienes para ayudarnos, a fin de sostener nuestros ejércitos.

Alma 27:25–26

Ammon lleva a Alma a sus conversos, quienes están acampando en el desierto—Ammon les dice que son bienvenidos para habitar en la ciudad de Jersón.

Y aconteció que cuando Ammón hubo oído esto, se volvió, y también Alma con él, al pueblo de Anti-Nefi-Lehi en el desierto, donde habían plantado sus tiendas, y les hizo saber todas estas cosas. Y Alma también les relató su conversión, con Ammón, Aarón y sus hermanos. Y sucedió que causó un gozo inmenso entre ellos.

Alma 27:25

Los conversos viajan a Jersón y se establecen allí.

Y descendieron a la tierra de Jersón, y tomaron posesión de esa tierra; ...

Alma 27:25–27

Anteriormente conocidos como Anti–Nephi–Lehitas, ahora se llaman a sí mismos el pueblo de Ammon .

... y los nefitas los llamaron el pueblo de Ammón; por tanto, se distinguieron por ese nombre de allí en adelante. Y se hallaban entre el pueblo de Nefi, y también eran contados entre el pueblo que era de la iglesia de Dios.

Y se distinguían por su celo para con Dios, y también para con los hombres; pues eran completamente honrados y rectos en todas las cosas; y eran firmes en la fe de Cristo, aun hasta el fin.

Alma 27:28–30

Los hijos de Ammón viven en paz con la esperanza de la salvación a través de Cristo.

Y miraban con el mayor horror el derramar la sangre de sus hermanos; y nunca se les pudo inducir a tomar las armas contra sus hermanos; y no veían la muerte con ningún grado de terror, a causa de su esperanza y conceptos de Cristo y la resurrección; por tanto, para ellos la muerte era consumida por la victoria de Cristo sobre ella. Por consiguiente, padecían la muerte más terrible y afrentosa que sus hermanos pudieran infligirles, antes que tomar la espada o la cimitarra para herirlos. De modo que eran un pueblo celoso y amado, un pueblo altamente favorecido del Señor.

Alma 29:1-17

Alma reflexiona sobre el trabajo misionero y encuentra alegría en ello.