Sí, y me acuerdo también de la cautividad de mis padres; porque ciertamente sé que el Señor los libró de la servidumbre, y así estableció su iglesia; sí, el Señor Dios, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob, los libró del cautiverio. Sí, siempre he recordado el cautiverio de mis padres, y ese mismo Dios que los libró de las manos de los egipcios, los libró de la servidumbre.
Sí, y ese mismo Dios estableció su iglesia entre ellos, sí, y ese mismo Dios me ha llamado con un santo llamamiento para que predique la palabra a este pueblo, y me ha concedido mucho éxito, en lo cual mi gozo es cabal.