Y ahora bien, oh hijo mío, eres llamado por Dios para predicar la palabra a este pueblo. [i]2062[/i] Ve, hijo mío; declara la palabra con verdad y con circunspección, para que lleves almas al arrepentimiento, a fin de que el gran plan de misericordia pueda reclamarlas. Y Dios te conceda según mis palabras. Amén.