Korihor el Anti-Cristo

Intercambio con Alma en Zarahemla

Alma 30:30–31

Al encontrarse con Alma en La ciudad de Zarahemla, Korihor reitera sus comentarios anteriores.

Y aconteció que cuando fue llevado ante Alma y el juez superior, continuó del mismo modo que en la tierra de Gedeón; sí, prosiguió hasta blasfemar. Y prorrumpió en palabras muy altaneras delante de Alma, y vilipendió a los sacerdotes y a los maestros, acusándolos de desviar al pueblo en pos de las tontas tradiciones de sus padres, a fin de hartarse con el trabajo del pueblo.

Alma 30:32–35

Alma identifica la falacia lógica en la afirmación de que los líderes están oprimiendo al pueblo para su propio beneficio y le pregunta a Korihor si él cree que los líderes están engañando al pueblo.

Entonces le dijo Alma:

“Tú sabes que no nos aprovechamos del trabajo de este pueblo; pues he aquí, yo he trabajado, desde el principio del gobierno de los jueces hasta ahora, con mis propias manos para mi sostén, a pesar de mis muchos viajes por el país para declarar la palabra de Dios a mi pueblo.

Y a pesar del mucho trabajo que he hecho en la iglesia, nunca he recibido ni siquiera un senine por mi trabajo, ni tampoco ninguno de mis hermanos, sino al ocupar el asiento judicial; y en este caso, hemos recibido solamente según la ley por nuestro tiempo.

De modo que si no recibimos nada por nuestro trabajo en la iglesia, ¿qué nos beneficia trabajar en la iglesia, aparte de declarar la verdad para regocijarnos en el gozo de nuestros hermanos? ¿Por qué dices, pues, que le predicamos a este pueblo para lucrar, cuando tú de ti mismo sabes que no recibimos nada?

¿Crees tú que engañamos a este pueblo y que eso es lo que causa tanto gozo en sus corazones?”

Alma 30:36

Korihor dice que sí.

Y Korihor le respondió:

Sí.

Alma 30:37–38

Alma pregunta si Korihor cree en Dios; Korihor responde que no.

Y entonces Alma le dijo:

¿Crees que hay un Dios?

Y él contestó:

No.

Alma 30:39–42

Alma confirma sus convicciones y sospecha que Korihor está mintiendo.

Y Alma le dijo:

¿Negarás nuevamente que hay un Dios, y negarás también al Cristo? Pues he aquí, te digo: Yo sé que hay un Dios, y también que Cristo vendrá. Ahora bien, ¿qué evidencia tienes de que no hay Dios, o de que Cristo no va a venir? Te digo que no tienes ninguna salvo tu propia palabra únicamente. Mas he aquí, yo tengo todas las cosas como testimonio de que estas cosas son verdaderas; y también tú tienes todas las cosas como testimonio para ti de que son verdaderas; y, ¿las negarás? ¿Crees que estas cosas son verdaderas? He aquí, yo sé que lo crees, pero estás poseído de un espíritu de mentira, y has desechado el Espíritu de Dios de manera que no puede tener cabida en ti; pero el diablo tiene poder sobre ti, y te lleva de un lado al otro, inventando artimañas para destruir a los hijos de Dios.