Y aconteció que cuando fue llevado ante Alma y el juez superior, [i]1176[/i] continuó del mismo modo que en la tierra de Gedeón; sí, prosiguió hasta blasfemar. Y prorrumpió en palabras muy altaneras delante de Alma, y vilipendió a los sacerdotes y a los maestros, acusándolos de desviar al pueblo en pos de las tontas tradiciones de sus padres, a fin de hartarse con el trabajo del pueblo.