Alma 38:2

Y ahora bien, hijo mío, confío en que tendré gran gozo en ti, por tu firmeza y tu fidelidad para con Dios; porque así como has empezado en tu juventud a confiar en el Señor tu Dios, así espero que continúes obedeciendo sus mandamientos; porque bendito es el que persevera hasta el fin.

From section: La justicia de Shiblón

From page: Las palabras de Alma a su hijo Shiblón

Commentary