Y Amalickíah ambicionaba ser rey; [i]2943[/i] y los que estaban irritados también querían que él fuera su rey; y estos eran, en su mayoría, los jueces menores del país, y codiciaban el poder. Y los habían persuadido las adulaciones de Amalickíah, de que si lo apoyaban y lo instituían como su rey, él los pondría por gobernantes sobre el pueblo. Así los arrastró Amalickíah a las disensiones, a pesar de las predicaciones de Helamán y sus hermanos; sí, a pesar del sumamente atento cuidado con que velaban por la iglesia, pues eran sumos sacerdotes de la iglesia.