Con todo, el Señor considera conveniente disciplinar a su pueblo; sí, él prueba su paciencia y su fe. Sin embargo, quien pone su confianza en él será enaltecido en el postrer día. Sí, y así fue con este pueblo.
Porque he aquí, os mostraré que fueron reducidos a la servidumbre, y nadie podía librarlos sino el Señor su Dios, sí, el Dios de Abraham e Isaac y Jacob. Y sucedió que los libró, y les manifestó su gran poder; y grande fue el gozo de ellos.