Y de nuevo tomó Alma a otro, y entró por segunda vez en el agua, y lo bautizó como había hecho con el primero, solo que no se sumergió a sí mismo otra vez en el agua. Y de esta manera bautizó a todos los que fueron al paraje de Mormón, [i]2804[/i] y eran en número unas doscientas cuatro almas; sí, y fueron bautizados en las aguas de Mormón, y fueron llenos de la gracia de Dios.