Y aconteció que cuando la reina supo que habían matado al rey—porque Amalickíah había enviado una embajada a la reina para informarle que el rey había sido asesinado por sus siervos, [i]3224[/i] y que él los había perseguido con su ejército, pero que fue en vano porque lograron escaparse— de manera que cuando la reina recibió este mensaje, contestó a Amalickíah, pidiéndole que perdonara a los habitantes de la ciudad; y también le manifestó su deseo de que fuera a verla, y también le pidió que llevara testigos con él para testificar concerniente a la muerte del rey.