Y ahora bien, había logrado el mando de esas partes de los lamanitas que estaban a favor del rey, y buscó granjearse la voluntad de aquellos que no eran obedientes; de modo que avanzó al sitio que se llamaba Onida, porque allí habían huido todos los lamanitas;...
Y he aquí, hizo que su ejército plantara sus tiendas en el valle que se encontraba cerca del monte Antipas.