de modo que mientras Ammón y los siervos del rey llevaban sus rebaños al abrevadero, he aquí, un cierto número de lamanitas, [i]3136[/i] que ya habían estado allí para abrevar sus rebaños, se levantaron y dispersaron los rebaños de Ammón y los siervos del rey, y los esparcieron de tal modo que huyeron por todas partes.