Alma 17:28–29

Entonces los siervos del rey empezaron a murmurar, diciendo:

¡Ahora el rey nos matará como lo ha hecho con nuestros hermanos, porque sus rebaños fueron dispersados por la maldad de estos hombres!

Y empezaron a llorar amargamente, diciendo:

¡He aquí, nuestros rebaños ya están esparcidos!

Y lloraban por temor a perder la vida.

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