Y he aquí, hermanos míos, ¿qué hombre natural hay que conozca estas cosas? Os digo que no hay quien conozca estas cosas sino el compungido. Sí, al que se arrepiente y ejerce la fe y produce buenas obras y ora continuamente sin cesar, a este le es permitido conocer los misterios de Dios; sí, a este le será permitido revelar cosas que nunca han sido reveladas; sí, y a este le será concedido llevar a miles de almas al arrepentimiento, así como a nosotros se nos ha permitido traer a estos nuestros hermanos al arrepentimiento.