¡Y entonces, oh casa de Israel, he aquí, estos vendrán de lejos; y he aquí, estos del norte y del occidente; y estos de la tierra de Sinim!
¡Cantad, oh cielos, y alégrate, oh tierra, porque serán asentados los pies de los que están en el oriente!
¡Prorrumpid en alabanzas, oh montes! porque ellos no serán heridos más, pues el Señor ha consolado a su pueblo, y de sus afligidos tendrá misericordia.