Salid de Babilonia, huid de entre los caldeos: declarad con voz de cantos; publicadlo, llevadlo hasta lo postrero de la tierra; decid: Redimió el Señor a Jacob, su siervo. Y no tuvieron sed; los llevó por los desiertos; les hizo brotar aguas de la roca; hendió la peña, y salieron las aguas. Y a pesar de haber hecho todo esto, y más, no hay paz para los inicuos, dice el Señor.