Y aconteció que el año noventa y uno había concluido, y habían pasado seiscientos años de la época en que Lehi salió de Jerusalén; y fue el año en que Laconeo era juez superior y gobernador en toda la tierra. Y Nefi hijo de Helamán, había partido de la tierra de Zarahemla, dando a su hijo Nefi, que era su hijo mayor, el cargo concerniente a las planchas de bronce y todos los anales que habían sido conservados, y todas aquellas cosas que se habían guardado sagradas desde la salida de Lehi de Jerusalén. Entonces salió de esa tierra, y nadie sabe adónde se fue; y su hijo Nefi llevó los anales en su lugar, sí, los anales de este pueblo.
Y Nefi, el padre de aquel Nefi que tenía a su cargo los anales, no volvió a la tierra de Zarahemla, ni se le pudo hallar en toda la tierra.