Y ocurrió que fueron, y ejercieron su ministerio entre el pueblo, declarando en todas las regiones inmediatas las cosas que habían oído y visto, de tal manera que se convencieron de ellas la mayor parte de los lamanitas, a causa de la grandeza de las evidencias que habían recibido. Y cuantos se convencieron dejaron sus armas de guerra, así como su odio y las tradiciones de sus padres. Y sucedió que entregaron a los nefitas las tierras de sus posesiones.